Caducidad de marca: ¿podés perder una marca que ya registraste?

Después de tanto tiempo construyendo tu empresa, finalmente registraste tu marca. El nombre está protegido, tus clientes lo reconocen y sentís que ese capítulo se cerró.

Pero hay una pregunta que muchas empresas no se hacen: ¿qué pasa si dejaste de usar esa marca?

Tener un registro no significa que la empresa pueda olvidarse del tema para siempre. En ciertas circunstancias, un tercero puede solicitar la caducidad de una marca por falta de uso y poner en discusión la protección construida.

Por eso, si tu empresa tiene una cartera de marcas, además de controlar cuándo vencen los registros, también hay que preguntarse si las marcas protegidas están efectivamente siendo utilizadas y de qué manera. Para conocer el detalle del trámite formal ante el INPI, podés ver también nuestro artículo sobre procedimientos de nulidad y caducidad de marcas.

¿Qué significa que una marca caduque?

La caducidad por falta de uso puede darse cuando una marca no fue utilizada en Argentina durante los cinco años anteriores a la solicitud de caducidad (salvo que existan causas de fuerza mayor).

En otras palabras: registrar una marca no significa que se pueda mantener indefinidamente en el registro sin utilizarla. Esto es especialmente relevante para empresas que, con el paso de los años, fueron cambiando sus productos, servicios o líneas de negocio, y que pueden tener marcas “dormidas” dentro de su cartera.

“Pero mi marca está registrada, ¿pueden cuestionarla igual?”

Sí. El registro otorga la propiedad de la marca y la exclusividad de su uso. Pero la ley también contempla la caducidad cuando la marca no es utilizada durante el período establecido.

Por eso, si tu empresa tiene una marca registrada hace años pero ya no la utiliza, conviene revisar la situación antes de asumir que la protección está garantizada.

¿Por qué podría interesarle a un tercero tu marca?

Pensemos en una empresa que quiere lanzar un nuevo producto y descubre que la marca que necesita ya está registrada por otra compañía.

Revisa el registro y advierte que esa marca no se utiliza desde hace años.

En ese escenario, la falta de uso puede convertirse en una estrategia: puede evaluarse un pedido de caducidad para intentar liberar el camino hacia el registro o uso de la marca necesaria. Por eso la caducidad también puede ser una herramienta para una empresa que necesita ingresar al mercado con una determinada denominación.

Entonces, ¿cómo protegés tu marca?

La mejor estrategia, si una marca es importante para la empresa, es revisar periódicamente qué se está protegiendo, cómo se están utilizando esas marcas y qué evidencia existe de ese uso algo que forma parte de una buena vigilancia de marca.

De esta manera, si aparece un tercero interesado en la marca o se recibe un planteo de caducidad, la empresa va a estar en una posición mucho más sólida para defender sus derechos. La caducidad suele analizarse junto con otro planteo posible sobre una marca registrada: la nulidad de marca.

Si tenés dudas sobre la solidez de tu marca registrada, en Alvarez y Asociados te asesoramos en toda la gestión y protección de tu cartera de marcas, incluyendo el análisis de uso, renovaciones y situaciones que puedan generar un riesgo de caducidad. Conversemos sobre tu cartera de marcas.