La propiedad intelectual es uno de los aspectos con más influencia en procesos de fusión y adquisición (M&A). Marcas, patentes, software, diseños, secretos comerciales y derechos de autor forman parte del valor de una empresa, por lo cual su protección adecuada puede impactar directamente en la negociación y en el precio de la operación.
Si te interesa este tema, también podés leer nuestros artículos sobre cómo proteger activos intangibles y los errores que hacen perder valor a una marca.
¿Qué papel juega la propiedad intelectual en un proceso de M&A?
Cuando una empresa compra otra, además de bienes físicos, contratos y cartera de clientes, adquiere también sus activos intangibles: marcas posicionadas, software propio, patentes o desarrollos tecnológicos que muchas veces son la ventaja competitiva más difícil de replicar. Por eso, la propiedad intelectual ocupa un lugar central en el análisis previo a cualquier adquisición.
La importancia de la due diligence
Antes de cerrar cualquier operación es habitual realizar una “due diligence”, un servicio que en Alvarez y Asociados brindamos como parte de nuestra práctica de Contratos Empresarios, es decir, una revisión para identificar con qué activos cuenta la empresa, posibles riesgos, y verificar que la información presentada sea correcta.
En materia de propiedad intelectual, este análisis busca confirmar que los activos realmente existan, estén protegidos debidamente y pertenezcan a la empresa que será adquirida. También permite detectar posibles conflictos que podrían afectar la operación.
¿Qué se analiza?
Durante la revisión suelen analizarse, entre otros, los siguientes aspectos:
- El estado de las marcas registradas.
- La existencia de patentes, modelos de utilidad o diseños industriales.
- Los derechos sobre software y desarrollos tecnológicos.
- Los contratos de licencia.
- La titularidad de los derechos de autor.
- Los acuerdos de confidencialidad.
- La existencia de oposiciones, reclamos u otros litigios relacionados con la propiedad intelectual.
Estos puntos ayudan a determinar si los activos intangibles están correctamente protegidos o si existen riesgos que deban resolverse antes del cierre, y que puedan afectar el precio de la operación.
La titularidad es un aspecto clave
Como siempre sostenemos, no alcanza con usar una marca o explotar una patente: lo que vale es quién es el verdadero titular de esos derechos.
En muchas operaciones aparecen inconvenientes porque determinados desarrollos fueron realizados por terceros, empleados o proveedores sin que exista una cesión o acuerdo adecuado sobre esos derechos, la importancia de definir bien la titularidad también aparece, por ejemplo, en los procesos sucesorios de marcas y patentes. Estos problemas pueden generar demoras o renegociaciones que ponen en riesgo la operación.
La propiedad intelectual también influye en la valuación
Los activos intangibles forman parte del valor de una empresa: una marca consolidada, una patente vigente o un software propio incrementan el atractivo del negocio para un comprador, mientras que activos sin registrar, conflictos legales o dudas sobre la titularidad pueden afectar la valuación y aumentar el riesgo de la inversión. Mantener la propiedad intelectual ordenada hace que la posición de la empresa se mantenga fuerte durante una negociación.
Ese cálculo del valor de una marca merece un análisis aparte: lo desarrollamos, junto a las contadoras del estudio, en nuestra nota sobre cuánto vale una marca para una empresa.
Prepararse antes de una operación
Muchas empresas comienzan a revisar su propiedad intelectual recién cuando aparece un posible comprador. En Alvarez y Asociados recalcamos que lo más conveniente es hacerlo con anticipación.
Registrar las marcas, revisar contratos, ordenar la documentación y confirmar la titularidad de los activos -de la mano de nuestros equipos de Contratos Empresarios y Soluciones Contables– permite que la empresa llegue al proceso de M&A con mucha más seguridad, evitando observaciones de último momento.
Conclusión
En una operación de M&A, la propiedad intelectual pesa tanto como los activos financieros o comerciales. Gestionar bien las marcas, patentes, software y demás activos intangibles reduce riesgos y fortalece la posición de la empresa en la negociación.
Si tu empresa está por atravesar un proceso de M&A y querés llegar con la propiedad intelectual ordenada, en Alvarez y Asociados podemos acompañarte en la due diligence: conocé nuestra área de Contratos Empresarios o contactanos.
